domingo, 26 de marzo de 2017

El amor es aventura

No se trata de encontrar a aquella persona que cumpla todos tus caprichos. Esa persona que siempre está para ti de la manera que tú quieres no es la persona ideal. No es más amado aquel que más da, ni el que da en el momento que a ti te gustaría. Esa persona que está como tú quieres, donde tú quieres y cuando tú quieres es sólo una más dentro de las tantas que ya hay en el mundo, simple y sin nada especial para ti. Lo sabes. Lo sabes porque lo sientes, pero el sentimiento de comodidad es tal que decides ignorarlo. Aquella persona que se enoja cuando sabes que se enojará, que sonría cuando tú lo premeditas, que te diga que te quiere en el momento que lo esperas y que está contigo sólo contemplando tu vida no es el verdadero amor. Y lo sabes, lo sabes porque lo sientes. Y más aún lo sabes si es que ya lo sentiste antes, porque el amor no es algo estático y predecible, el amor es dinamismo y aventura. No es el que te cumpla tus caprichos, sino con el que descubras caprichos nuevos. No es el que está contigo como tú quieres, sino que su propia manera de estar sea ahora indispensable. No es el que te da cuando tú necesitas, sino el que te da aparte cuando no lo esperas. No es una persona común con la cual puedes charlar horas escuchando su opinión, es aquella que cuando caminas por el parque platicando sientes que platicas contigo mismo, porque sus subconscientes son uno mismo, comparten miedos y sueños a veces sin siquiera saberlo. No es el que te haga sentir más cómoda, es el que con la incomodidad te haga sentir segura y amada, porque la vida es cómoda sólo en ratos. Es aquella persona que se enoja cuando realmente valga la pena, no cuando lo esperes. Es aquella que sonríe cuando tú esperas que le desagrade lo que ve, porque está contigo. Es aquel que te diga que te ama cuando lo siente, no cuando necesitas oírlo. Lo sabes. Lo sabes porque lo tuviste. Y ahora que lo sabes, imagina cómo será cuando lo vuelvas a encontrar. Lo vas a saber. Lo vas a saber porque lo vas a sentir. Porque un mundo va a nacer cuando ustedes dos se besen.

El amor es aventura

Jesús Miramontes

viernes, 17 de marzo de 2017

La muerte

Si final o comienzo la muerte será es una pregunta que no puedo contestar. Interesante es, pero tenebrosa también. Sabemos mecánica cuántica y también relatividad, pero lo que hay después de la muerte jamás lo podremos averiguar. Los puristas dirán que nada hay una vez que la muerte llega, pero los soñadores diremos que un sinónimo de ‘nada’ ‘todo’ puede ser. Fenómeno a veces inesperado pero siempre respetado, y es que la muerte es la última lección que está vida nos da. La única enfermedad que no se podrá curar jamás y el único proceso en el cual no hay marcha atrás. Dichosos los que en vez de temerle les intriga aprender, pues pocos son los que creen que a través de la muerte se puede volver a nacer.

La muerte

Jesús Miramontes

lunes, 13 de marzo de 2017

Lejos


Quiero estar lejos. Fuera de este lugar, fuera de mi mismo. Experimentar no ser por un instante. Perderme en la nada. Vagar por el vacío de pensamientos que no existen y no se molestarán en existir.  Tropezar en el aire y caer sin nunca tocar el suelo. Saltar de edificios para sentir la caída. Desear el concreto pero verlo alejarse cada instante. Hambre de vértigo, de algo diferente. Separar toda acción de su causa. Ser solo acción. Ser solo causa.  Noches sin estrellas donde todo el tormento proviene del mismo cuarto. Una habitación cerrada, sin ventanas ni puerta. Donde la oscuridad lo es todo. Donde la oscuridad es la luz. Cerrar los ojos es intentar escapar, es no sentir el grillete y la cadena hasta ese ultimo momento cuando el peso nos aterriza de nuevo. Observar el mundo y no ser su victima. Lejos no existe porque nunca estaré lejos. Son solo deseos de nada. 
Son sueños de una noche.

A.E. Vázquez

sábado, 11 de marzo de 2017

Porque eres única

Eso que tú haces es único y espectacular, por el bien del mundo no lo dejes de hacer. No permitas que nada ni nadie te diga que no eres valiosa. No dejes que nadie te quite tu unicidad. Tú, por el solo hecho de ser tú, mereces a alguien que te de todo su mundo y no sólo pedazos. Mereces a alguien que esté dispuesto a tomar las decisiones duras con tal de que tú seas plena. Mereces a alguien que no solo esté dispuesto a hacerlo, sino que quiera hacerlo y lo haga con voluntad. No te aferres a ese que con palabras quiere arreglar al mundo, antes bien quédate con ese otro que lo dio todo por ti sin esperar nada a cambio. Ese que lo hizo todo con acciones, con hechos y con un futuro a tu lado. Mujer, es que entiende, no es que lo merezcas sino que no te puedes conformar con menos. Habrá unos cincuenta hombres en tu vida o quizá solo uno, eso realmente no importa, tiene que haber los necesarios hasta que encuentres a alguien que te haga sentir lo más amado e importante, alguien que te haga sentir que contigo a su lado es capaz de volar. Tal vez suene algo ideal y por eso te conformas con menos, pero no te quedes mucho tiempo si es que esto que te estoy describiendo no sientes que tienes. No hay manera de buscarlo, no hay manera de augurarlo y no hay manera de saber dónde o cómo pasará. Solo lo sabrás. Porque esto se siente, no se piensa. Es algo que con el tiempo se forma y sin instrucciones. Es algo que se siente y cuando se tiene se detecta. Es algo que no debes de dejar ir, tú sabrás a qué me refiero cuando lo sientas. Esto se llama amor, es algo irracional e inexplicable, es algo más allá, que, en lo que a mí respecta, hasta una dimensión extraña podría llegar a ser. Por más que trates de encontrarle lógica no lo vas a lograr, porque el corazón solo siente, no se detiene a pensar. Así es que cuando te puedas detener a pensar quiere decir que no es amor, por lo tanto déjalo pasar. No te demores donde no sientes amor, aunque hay veces no es fácil de saber. Recuerda que alguien está esperando por amarte con ansia por ahí. Porque toda tú eres única y espectacular, por el bien del mundo necesitas amada ser y amarlo tú a él. Porque un mundo nace cuando dos se besan.

Porque eres única

Jesús Miramontes

jueves, 9 de marzo de 2017

Para

Por favor para, deja de sonreír. Detente y aleja de mí esa sensación que me provocas al tenerte cerca. Niña, por favor, te lo suplico. ¿Qué no ves que me estoy arrastrando por los suelos con tan solo verte y estar al lado tuyo? Déjame ya de estar torturando con esa dulce manera de hablar que tienes. Para, por lo que más quieras, de ser amable y cariñosa con la vida. Por favor, por mi bien, dile a tus mejillas que dejen de hundirse cada que sonríes. Frena esas manos que tan agraciadamente danzan mientras te expresas. Cierra ya tus ojos que parecen ventanas, no quiero ver más ese paraíso a través de ellos. Cubre, mujer, tu cabello, no me dejes ver más esa caída lacia que se roba mi mirada. Aléjate; no quiero que tu dulce olor me hipnotice y me convierta en tu vasallo, aunque tal vez ya sea tarde. No quiero darme cuenta de ese dulce encanto, que solo por existir, tú le das al mundo. No quiero ser consciente de que tu sola presencia inspira felicidad a donde quiera que vayas. No quiero. No quiero verte caminar más dejando tu estela de luz por donde quiera que pasas. Para ya de llenar mi corazón de paz cuando hacia mí volteas tu mirada. Espera a que me vaya si es que quieres con tu belleza apantallar al mundo. Aguanta a que mi puerta se cierre antes de abrir la tuya, no puede ni solo un destello de tu tersa y aperlada piel llegar a mis ojos. Deja de ser tú quién eres cuando estoy alrededor. Deja ser libre a este pobre corazón. Libera, mujer, a este, por voluntad, esclavo de tu melodiosa voz. Haz caso a todo esto que he escrito porque enamorándome estoy.

Para


Jesús Miramontes

martes, 7 de marzo de 2017

Arena en el zapato


Lo mas preciado que se puede experimentar al caminar, es olvidar que se camina. Estar dormido, perdido en un sueño solo se puede disfrutar si no se sabe que se está soñando. En esa realidad fabricada nos reinventamos y disfrutamos lo que parece tan real. Todo funciona hasta que vemos un destello de realidad, de nuestra muerte inminente con el primer rayo de sol, y entonces la ilusión comienza a desvanecerse. No me agradan los sueños. Cada vez que despierto, algo dentro de mi desaparece junto con esa versión que nunca seré. Inmerso en la fantasía no existe esta preocupación porque nada parece existir fuera de ella. Siempre he tenido dificultad para disfrutar lo efímero de las cosas. La retórica usada comúnmente es que la temporalidad solo aumenta la belleza del momento, de la experiencia. Una idea romántica que ayuda a separar el futuro del presente, lo que sabemos y activamente intentamos ignorar. Ignorar es todo lo que necesitamos. Todo a lo que anhelamos. Con suerte un día en el espejo no estaré yo, sino otra persona que reemplazó mi lugar para salvarme. La tragedia existe porque, sin saber que este momento llegará, la única alternativa es avanzar. Continuar la ruta con esa arena en el zapato que prohíbe apreciar el paisaje y nos recuerda que todo lo que hacemos es caminar hacia el mismo precipicio.  Nada de esto significa la imposibilidad de disfrutar o de ser feliz, lo que hace es agregar un asterisco a todos estos términos.

A. E. Vázquez

lunes, 6 de marzo de 2017

El amar

Cómo se siente amar es algo que ni yo ni nadie jamás te podremos enseñar, es propio y es real, ni tú mismo lo podrás representar; pues el amor es ilógico, estúpido y completamente irracional. Ilógicamente fuerte, estúpidamente intenso e irracionalmente sincero. A primera vista no se puede amar, eso para los cuentos de princesas lo vamos a dejar, lo que sí es real es eso que puedes identificar, una sonrisa única y una mente peculiar, así sabrás que a esa persona puedes llegar a amar. Después de esto todo natural debe de continuar; si lo tienes que forzar es mejor dejarlo pasar. No te puedo negar que el aspecto físico tiene que gustar, pero de la mente es de lo que te debes de enamorar, no es como que haya un manual para esto poder lograr, ni tampoco esperes que en un día esto se va a completar; preferiría decir que es un proceso lento, pero créeme cuando te digo que lo vas a disfrutar. Y de pronto sólo lo sabrás, no te darás cuenta, pero va a llegar un momento en el que un ‘te quiero’ no va a bastar. Y es específicamente en ese momento, en el que el tiempo se va a parar, todos los músculos se van a paralizar y hasta tu boca se va a trabar, ahí lo sabrás y de tu boca no podrá escapar nada más, pues tu amor tienes que confesar. Dejas de pensar y no importa si él otro lo va a aceptar, el miedo desaparecerá y tu pupila se dilatará, y es que quieres que la mayor cantidad de esa persona entre por tu mirar. Si es que lo estás tratando de imaginar, te prometo que vivirlo se siente mil veces más espectacular. Tu vida se detiene y tu corazón por fin tiene una razón por la cual palpitar, es algo que en palabras jamás se podrá plasmar. Cuando a lado de esa persona no puedas estar, no te va a quedar de otra más que suspirar, aunque el espacio también es fundamental, pues tu cerebro no podrá esto rápido asimilar. El amor no es un sentimiento nada más, una actitud, un estado de ánimo, una manera de mirar, la forma en la que te recargas cuando sentado estás; de estas y mil maneras más el amor se puede manifestar. Más te vale que lo creas, se te va a notar. Todo aquello que antes parecía importar a un segundo plano sin remedio va a pasar, y cuál planeta al sol, alrededor de esa persona tu mente va a girar, nada que hayas sentido antes se le va a comparar. Al tener todo esto en avaro te vas a transformar, y más vas a querer acaparar, y al contrario de cuando supiste que podías amar, del siguiente paso cuenta no te vas a dar, y con la otra persona entre charlas te vas a fusionar. Estados de ánimo, sentimientos, miedos, odios, gustos, pensamientos, sensaciones, aspiraciones, y hasta sueños, propios tener no podrás. Así como lo describo, perfecto y sin complicaciones el amor pareciera aparentar, más al ser algo vivo se tiene que alimentar, y de voluntad y cariño el plato rebosando tiene que estar. Muchos predican que cuando no puedes describir porque amas es cuando amas de verdad, pero yo te digo que cuando cada cualidad y defecto puedas recitar y a pesar de eso tus ojos no dejen de brillar, es entonces cuando sabrás lo que es amar. Sentir esto muchas veces fácil no será, pues tanta empatía tu cuerpo sentirá, que contra sus propios instintos en ocasiones actuará; y es algo que la mayoría de las ocasiones no podrás parar. No hay mucho de tu forma de amar que yo te pueda mostrar, pues en esa aventura tú sólo tendrás que incursionar. El amor es perfecto como los humanos: imperfecto.

El amar

Jesús Miramontes

domingo, 5 de marzo de 2017

Fusión

Cuando se ama con locura y pasión es inevitable que una parte de uno mismo pase a formar parte del ser amado. Y es que no a cualquiera se ama, y aquél que lo haya sentido me entenderá, y el que no se limitará a decir que lo que digo es obvio. Cuando realmente se ama es imposible separarse del ser amado, porque una parte de él ahora forma parte de uno mismo. Es inexplicable, no hay boca que logre describirlo ni tampoco oídos que logren comprenderlo, sólo algunos corazones que logran sentirlo. Y es que no todos tienen la dicha de sentirlo, no cualquiera ama y se entrega, no cualquiera se deja amar. Y es que el amor es como el pegamento que une a dos hojas de papel, una vez juntas son una misma, si se quiere formar de nuevo dos seres de esa unión, éstos van a ser una combinación de ambas hojas originales, no hay manera de que vuelvan a ser los mismos de antes. Y es que el amor fusiona, y no hay nada en este mundo que pueda separar eso que el amor unió. El amor hace que todos los demás sentimientos se queden muy pequeños, y aquél que lo haya sentido me entenderá. Y es que si sentiste amor por alguien alguna vez, jamás lo vas a dejar de sentir, por más tiempo que pase o por más olvidado y arrumbado que intentes dejarlo. Y es que el amor es mágico, formar parte de otra persona y que otra persona forme parte de ti es el sentimiento de plenitud por defecto. El amor es algo que no se puede definir con palabras ni con acciones, la única definición acertada de amor es el ser amado mismo. Y aquél que lo haya sentido me entenderá.

Fusión

Jesús Miramontes

miércoles, 1 de marzo de 2017

Que difícil

Qué difícil es formar una relación, y no me refiero a una pareja cualquiera de esas de las que se forman por la necesidad de compañía. Yo hablo de una relación de verdad, en la que los ojos de ella sean una ventana hacia tu futuro, en la que su sonrisa sea la mayor de las recompensas y su bienestar la mejor y más poderosa motivación. No hablo de una relación mundana ni mucho menos de una relación carnal. Qué difícil es formar una relación. Qué difícil es conocer una persona. Qué difícil es llegar a un punto donde sabes que dependes de la otra persona y la otra persona depende de ti. Qué difícil es llegar a conocer todas y cada una de las virtudes de una persona, y más difícil aún conocer todos sus defectos y amarlos aún más que a sus virtudes. Qué difícil es innovar en un lugar donde lo conoces todo y todo está cómodo. Qué difícil es encontrar a la persona adecuada para poder intentar pasar juntos por este ya de por sí difícil proceso. Qué difícil es que un mundo nazca cada que le das un beso.  Qué difícil es querer hablar y estar en silencio porque su belleza no te deja pensar en las palabras adecuadas o porque simplemente no hay palabras para describir lo que ves. Qué difícil es sentir sin restricciones. Qué difícil es sentarse a la mesa, al frente de esta persona y no poder dejar de mirar a ella porque se te va tu aliento cada vez que sus ojos parpadean. Qué difícil es dejar de ver esas pestañas perfectas que al parecer fueron puestas por un artesano divino de una por una sin error alguno. Qué difícil es ver una película con la actriz más bella y aún así saber que no está ni cerca de la misma Afrodita que te toma la mano en ese momento. Qué difícil es ver su silueta perfecta y lo único que se te ocurra es abrazarla y estar cerca. Qué difícil es ver sus pequeños dedos de los pies y hacer cosquillas para ver su alegría y su jovialidad porque eso, y solo eso, te hace feliz. Qué difícil es ver sus mejillas redondas y ruborizadas después de haberle dado una rosa y querer acariciarlas. Qué difícil es amar en exceso y sin medida, qué difícil es amar sin control. Qué difícil es amar. Qué difícil es ver sus dedos resecos y pensar en nada más que perfección. Qué difícil es no encontrar una palabra en tres idiomas diferentes que plasme su belleza. Qué difícil es ver sus imperfecciones perfectas y enamorarse un poquito cada día más. Qué difícil es pensar en ella y no poder dejar de pensar en ella. Qué difícil es acordarse de ella a la mitad de la más divertida de las fiestas. Qué difícil es querer estar con ella siempre y protegerla. Qué difícil es el amor. Qué difícil es amar y no hacerse adicto. Porque parejas hay muchas, pero relaciones pocas.

Que difícil

Jesús Miramontes